Volta a Peu a L'Eliana


Cuando muchas personas se juntan se nota el magnetismo irresistible de la humanidad en movimiento. Si además ese dinamismo está organizado como un momento expansivo de energía y se pone a correr, entonces resulta irresistible. Ayer, en L'Eliana, en una tarde de domingo que parecía tormentosa, los rayos se canalizaron por sus calles llenándolas del chisporroteo ilusionado e ilusionante de los corredores populares. A pesar de llevar muchos años corriendo nunca me abandona esa sensación de vital ansiedad que se te apodera unos minutos antes y después del punto de arranque de una carrera. Ayer en L'Eliana con más de mil corredores rodeándonos unos a otros y con el cariño cercano de mi mujer y mi hijo pequeño uno siente que es posible crear momentos de tal intensidad que te recargan para afrontar cualquier adversidad.
Subiendo y bajando las colinitas del circuito dejé que no perdí una parte de mí, mi energía y la ilusión de hacerlo lo mejor posible, que es, todo lo posible y así fue. 
La llegada, como siempre, un bálsamo, un consuelo, una alegría. Gracias a la organización por acogernos y agasajarnos al final. Al equipo de masajistas por mimarnos con sus manos y sus sonrisas. Gracias a todos por estar y seguir corriendo.


Fotos de la volta a peu a L'Eliana

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