Entrenamiento alterno descalzo-huaraches

Los paseos marítimos son el paraiso para correr descalzo.
Después de comprobar que no podía encontrar fácilmente recorridos largos adecuados para hacer una transición a correr descalzo he optado por mezclar el correr sin nada o con huaraches.
Los paseos marítimos quizás son los entornos más adecuados aunque en casi todos los casos que conozco se presentan zonas más complicadas. 
En este caso hice una vuelta de diez kilómetros entre la playas de Puçol, El Puig y La Pobla de Farnals. Conseguí correr casi la mitad descalzo aunque me tuve que volver a calzar de forma precipitada en un carril bici hecho con cemento lija que casi me deja pegado.
Por lo demás, creo que es una forma divertida y relajada de correr pues al hacer las transiciones de descalzo a calzado cambias un tanto la dinámica muscular y resulta estimulante.
Como dato curioso, una pequeña ampolla que llevo en el dedo meñique del pie izquierdo me molestaba cuando llevaba puestos los huaraches y sin embargo descalzo no parecía existir.



En Puzol hay un paseo de dos kilómetros de largo ideal para correr descalzo.

Esta superficie de baldosas es suave y adherente a la vez


Los huaraches son ideales para alternar por su comodida al cambiarse y su ligero peso

Esta mezcla de piedras y arena es un poco complicada para un recién iniciado a correr descalzo. Mejor huaraches.


Segunda transición.

El cemento prensado es una superficie idonea.

Estas baldosas con relieve pueden parecer molestas pero apenas se notan.

Asfalto por todas partes, como es lógico.

Esta superficie de un carril bici resultó insufrible, pues era una auténtica lija para los pies.


La torre de vigilancia entre las playas del Puig y de la Pobla de Farnals

Al final es preceptivo limpiarse bien los pies e hidratar la piel para mantener su flexibilidad.