Trabajando la propiocepción


Bajo este titular tan engolado lo que pretendo describir es como me he pasado la tarde pisando piedras hasta el hartazgo. Vamos, más o menos es la idea de que si pisas lo malo, lo regular te parecerá bueno y lo bueno excelso. El camino de piedras y grava de las fotos es mi querida vía verde, lo que sucede es que bajo este nuevo "paradigma" se convierte en la vía áspera. Pero no pasa nada, es cuestión de tomárselo con calma e incluso disfrutar de lo que parece que no se puede hacer. Y si se puede, porque al fin y al cabo no nos han barrido el mundo para andar por él y hay que buscar los rincones donde encontrar un descanso y curiosamente se encuentran en cada rincón, hasta el más duro.
Esta práctica está recomendada en los manuales para correr descalzo, que aunque parezca mentira hasta de eso hay. También me ha inspirado y no poco el corredor Nano PiesNegros que ha corrido la MiM de 63 kms de montaña totalmente descalzo y ha llegado de una pieza y con una sonrisa en la boca. Pienso que si él se ha acostumbrado a correr entre senderos pedregosos habrá sido haciéndolo antes, ¿o no? Y claro, si te acostumbras a correr en esos/estos sitios pues ya no hay nada que se ponga entre tus pies y el resto del mundo. Y de eso se trata de que las barreras entre nuestras posibilidades y la vida sean más pequeñas y no más grandes. Ahí vamos :)

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