Volta a Peu a Faura. Paredes y toboganes.

 
Este sábado pude probar un nuevo recorrido en esta animada Volta a Peu a Faura. Con la primavera vuelven las carreras populares con versión para niños y eso facilita las excursiones familiares. Además, como siempre, resulta muy divertido el fortísimo nivel de competitividad que expresan los más pequeños, que son sin duda los atletas más serios de estas carreras. El recorrido de esta prueba de nueve kilómetros se desarrolla fundamentalmente en varias vueltas al municipio, ya no se si fueron tres o cuatro. Esto hace que el público se concentre en un menos espacio y haya más animación algo que los corredores agradecemos. La guinda de esta carrera y lo que la hace diferente son los dos kilómetros y pico finales en los que se sube a un monte que hay detrás de la población llamado La Rodana. Este kilómetro y poco de cuesta en los cuatrocientos metros finales muta a pared y para los que han apurado fuerzas hasta ese punto puede convertirse en un suplicio. Para mí no fue tan duro subir como bajar ya que al ir descalzo en una pendiente tan pronunciada el impacto era muy fuerte sobre un asfalto bastante agresivo. Aún así todo fue bien y libré como pude ese tramo de bajada brutal. Mi tercera competición descalzo ha supuesto un salto cualitativo no tanto en la distancia como en el tipo de superficie. Correr sobre un asfalto agrietado y áspero conteniendo una bajada feroz me ha permitido superar alguna barrera mental más.