Media de Albacete. Corriendo en mi pueblo como el día que vine al mundo.


Curiosamente nunca había corrido una competición en mi tierra natal, Albacete. Era algo a lo que quería poner fin acudiendo a esta media maratón albaceteña. Y fue bien, muy bien.
En principio quería correrla con sandalias porque sólo había corrido descalzo hasta los doce y pico de la subida a la Cueva Santa y quedé un poco machacado de la experiencia.
Pero esta mañana, con un temperatura muy fresca y un asfalto al que parecía que le acababan de pasar la vaporetta no he podido resistirme. Así que me he colocado las sandalias pegadas al culo con la goma del pantalón y he salido descalzo a ver hasta donde llegaba.
Como quería aguantar lo máximo posible salí muy muy tranquilo pero el asfalto era muy bueno y el ambientazo de cuatro mil corredores muchos dándome ánimos y todas las calles llenas de público igualmente simpático pedían más movimiento. Así que fuí incrementando el ritmo progresivamente hasta que llegué al kilómetro 16 y mis pies estaban perfectos. Llegados a este punto, se acabó la prudencia y empecé a meter más marcha con lo que bajé sustancialmente el tiempo empleado en acabar los cinco kilómetros finales.
Llegué a meta feliz y exultante por haber terminado totalmente entero de fuerzas y pies. 
Siento que me han tratado divinamente en mi primera carrera allí, así que repetiremos.

09062013 Media maraton de Albacete