Combinando carreras en un fin de semana. Volta a Peu a las playas de Moncofa. Subida al Bartolo en Benicassim



Es muy extraño para mí participar en dos carreras dos días seguidos. Pero en esta ocasión fue más sencillo porque combiné una carrera de diez kilómetros el sábado y una de quince el domingo pero en modalidad no competitiva.

El sábado en un 10 K en Moncofar, prueba que ya hice el año anterior, pretendía seguir mejorando tiempos en esta distancia. Y quería hacerlo porque el perfil y circuito lo favorecía. Lo gracioso del tema es que quería hacerlo sin apenas haber entrenado en toda la semana. Así que en mi inconsciencia salí bastante rápido pero ese impulso no duró porque no podía durar. Repetí los cuarenta y dos minutos del año anterior y gracias.
Sin embargo me quedo con dos cosas muy buenas de esa carrera la primera participación en una carrera descalzo de mi hijo de ocho años. Lo pidió él y como es lógico se lo permití. Disfrutó mucho de su participación, como siempre. Luego ya no quiso volver a ponerse las zapatillas en toda la tarde.

Además disfruté de buenos encuentros con gente del cinco dedos, José Perales y Domingo. Teníamos los pies más bonitos de la carrera porque eran los únicos que se veían ;):

La otra cosa graciosa de la tarde fue un comentario muy original de un niño que me vio corriendo descalzo que les dijo a sus padres: mira ese correr usando sus pies. Simple y directo :).

Al día siguiente salía en coche de Segorbe a las cinco de la mañana con mi prima, amiga y compañera de club, Pilar Raro hacía Benicassim. Ella a participar en la carrera de montaña "Subida al Bartolo" de 27 kms con más de 1000 metros de desnivel. Yo a participar en la modalidad no competitiva, más suave de 15 kms. 

La carrera comenzaba a las siete de la mañana y aún así sudé todo lo que podría alguien llegar a sudar. Acompañaba a mi amigo Benjamín Tomás y corrimos conversando todo el tiempo. No me plantee en esta ocasión hacer la prueba descalzo porque habría tardado una eternidad y quería acompañar a Benjamín. Aún así fue complicado para mí hacerlo en sandalias porque ya no estoy acostumbrado a correr con nada. Además en los kilómetros finales el efecto deslizamiento sobre la sandalia llena de barrillo formado con el sudor y el polvo me hacía muy difícil bajar entre los pedruscos.

Sin embargo la experiencia fue excelente, las vistas de la Plana desde lo alto de estos grandes peñascos, impresionante y la conversación con Benjamín y otros corredores muy amena.

La guinda de la sesión fue que Pilar Raro ganó la versión competitiva en la clasificación absoluta, imponiéndose con autoridad. Ella minimalista convencida hace gala una y otra vez a base de triunfos que el correr minimalista es más efectivo (en buena forma) que el amortiguado.

Tengo que entrenar más, pero los calores y otras circunstancias me lo están poniendo difícil. De todas formas estoy convencido de que aunque de forma irregular seguiré mejorando mis "prestaciones" como corredor. De momento disfruto como nunca que ya es muchísimo más de lo que tenía hasta hace pocos años.