Gran Fondo de Siete Aguas. Mejorando la historia.


El Gran Fondo Internacional de Siete Aguas es una de las carreras populares clásicas de la Comunidad Valenciana. Desde 1983 no ha dejado de crecer y de tener más y más participantes. Ayer eramos dos mil cuatrocientos lo que para una carrera de estas características no deja de ser una auténtica multitud.
Para mí esta carrera siempre ha sido una opción para el verano y aunque en los últimos años no la había frecuentado demasiado en los noventa era una de mis favoritas.
La participación en la edición de ayer para mí era especial, pues era un clásico en el que participaba descalzo por primera vez. Lo bueno de estos clásicos es que te encuentras a muchos amigos corredores y es un lugar estupendo para seguir manteniendo contacto con muchas de las buenas personas que vas conociendo en estos eventos tan especiales.

La cuestión es que tenía un contraste claro para hacer respecto a mis anteriores participaciones. La carrera es bastante dura pues no tiene ningún llano y todo el rato estás bajando y subiendo, subiendo y bajando, además en pendientes bastante pronunciadas. Esos quince kilómetros se llegan a empachar y en especial la última subida ubicada en el kilómetro trece en el que los corredores llegamos muy justitos de fuerzas.
La carrera comenzó como siempre, con la gente apiñada en la calle principal del municipio creándose un embudo en las calles más estrechas que conducían hacia el recorrido. No va mal porque sales cuesta arriba entre un montón de corredores y tienes que salir poco a poco, lo que para lo que viene a continuación no está nada mal.
Me sentí bien en la primera mita de la carrera por lo que me emplee bastante a fondo y acometía las cuestas arriba con brío y volaba en las cuestas abajo, hay que decir que con mi peso bajar es más fácil :). La segunda mitad se me atragantó un poco y en las cuestas arriba subía como podía, mal, y en las cuestas abajo me dejaba llevar y recuperaba algunas posiciones. El firme era exigente, con tramos realmente malos, con un asfalto muy correoso y destruido en ocasiones. Sin embargo, y para mí alegría, no supuso ningún problema para mis pies y pasé con firmeza por todos esos tramos sin variar mi ritmo. Esa fue una de las mayores satisfacciones de la carrera. La llegada normal pero con gran alegría al comprobar que hice tres minutos menos que mi anterior edición (2007) cuando corría calzado, mucho.
Al final con un tiempo de una hora y casi nueve minutos, me fui de Siete Aguas muy feliz. Había terminado en un tiempo muy razonable, no me había inmutado por la mala superficie del terreno y mis piernas y mis pies estaban intactos tras una de las carreras más exigentes para las articulaciones.

Perfil del Gran Fondo de Siete Aguas

Enlace al álbum de fotos Gran Fondo de Siete Aguas 2015