Tres días, tres competiciones, tres regalos y un pódium.



Recuerdo los días en los que era "corredor amortiguado" y no podía entrenar dos días seguidos por las sobrecargas musculares y articulares que me producía. Mucho menos podía llegar a pensar en competir dos días seguidos, hubiese supuesto una especie de suicidio físico. Todo aquello queda tan lejos y tan olvidado que en las rendijas de la memoria solo asoma perplejidad por haberme visto en aquella situación. Desde que corro descalzo correr varios, muchos días seguidos es algo irrelevante porque no me genera ningún problema, más allá del agotamiento que me pueda producir la intensidad con la que practique. Al mismo tiempo y en el aspecto competitivo, por cuestiones puramente de organización no suelo competir más de una vez por semana. Sin embargo, el fin de semana pasado me encontré en la coyuntura de correr dos competiciones seguidas, el sábado y el domingo, a la que se sumó una tercera el lunes como regalo sorpresa, ya que mi mujer me inscribió sin que yo lo supiese. Al final corrí tres carreras populares de entre seis y medio y siete y medio kilómetros de distancia, con toda la intensidad que pude.
No eran pruebas muy largas pero sí fueron todo lo rápidas que mis piernas dieron de sí. De hecho en la primera, la volta a Peu al Port de Sagunt, hice los siete kilómetros y medio a una media de 3:48 minutos por kilómetros mejorando mi promedio más rápido. En la segunda, Volta al Clot de Burriana, una carrera de 6,2 kms, pude correr mi carrera más veloz en un circuito completamente lleno de grava y piedras, terminando a un ritmo medio de 4 minutos y 28 segundos por kilómetro, lo que para mí en esas circunstancias era fascinante. Y la última, una carrera de 6,5 kms en Nules, la vuelta a la playa de Nules, también corrí bastante rápido y me llevé incluso un pódium, el primer puesto de la clasificación minimalista. En todas estas carreras pude compartir muy buenos ratos con muchos amigos y sobre todo con mi familia, ya que mi gran pequeño Emi corrió en varias de las pruebas compartiendo conmigo esta contagiosa afición.

Fue un fin de semana festivo en el que comprobé que mi entrenamiento en montaña me permite seguir corriendo en asfalto incluso mejor que antes y sobre todo disfrutando a tope.

ENLACE A TODAS LAS FOTOS. Nules se está señalando como una de las poblaciones que más está promocionando el minimalismo-descalcismo.